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El evento fue organizado por la agencia de la ONU para los refugiados y la galería de arte Ujamaa de Dar Es Salaam. Aproximadamente 100 de estos jóvenes eran refugiados congoleses, estudiantes de escuelas primarias y secundarias en Nyarugusu, mientras que el resto provenía de comunidades anfitrionas locales. Juntos aprendieron a usar acuarelas, pasteles y acrílicos y a hacer collages.

El taller estuvo a cargo de la profesora de arte Soline de Laveleye, de origen belga, y tres de los principales artistas de Tanzania: Obadia Mbise, Thobias Minzi y Haji Chilonga. Los niños los impresionaron con su talento, así como con sus ganas de aprender y el espíritu de cooperación entre los refugiados y los locales. “Los niños refugiados están entusiasmados, es como aire fresco para ellos, y los estudiantes tanzanos también están muy involucrados. Se ayudaron mutuamente y tienen muchas ganas de compartir sus experiencias; algunos hasta hacen nuevos amigos”, comentó Laveleye.

Durante las pausas, y al finalizar la clase del día, los jóvenes estudiantes continuaron pintando y dibujando, experimentando con líneas, sombras de colores y luces. Algunos representaron lo que vieron a su alrededor, en tanto varios de los refugiados ahondaron en su traumático pasado en búsqueda de inspiración, el que incluye imágenes de soldados y armas en la República Democrática del Congo.

“Este proyecto ha acercado y fomentado la interacción de los dos grupos”, dijo Oluseyi Bajulaiye, representante del ACNUR en Tanzania. “Podemos ver qué tanta imaginación tienen los niños y cómo su vida se llena de colores a través del arte”, dijo Sunil Thapa, director de la oficina del ACNUR en la ciudad cercana de Kasulu.

La iniciativa es la primera de este tipo que se llevó a cabo en el campamento de refugiados de Nyarugusu, pero el ACNUR y la galería de arte Ujamaa esperan que el programa pueda continuar e incorporar otras formas de arte tales como actuación, música y literatura.

A partir del 15 de febrero, la galería de arte Ujamaa exhibirá las obras más destacadas creadas por los jóvenes congoleses y tanzanos en el taller que se llevó a cabo en Nyarugusu. Según Lorna Mashiba, directora de la galería, las ganancias de la venta de pinturas, dibujos y collages se utilizarán para organizar más proyectos de arte y educativos que beneficien a los refugiados y a las comunidades de acogida. “Estos niños esperan ansiosos ese momento, queremos darles la oportunidad de desarrollar sus habilidades y tener un impacto positivo en sus vidas”. Por Sabine Starke en Dar es Salaam, Tanzania

Vía: Destrastes.org
Imagen: Acnur

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